Nalani nació desde una
necesidad muy personal.
Soy Josefina Delaveau, creadora de Nalani, y desde siempre me ha gustado vestirme diferente. Me encantan los colores, las texturas, los estampados y esas prendas que tienen tanta personalidad que hablan por ti sin necesidad de explicar demasiado.
Para mí, vestirme nunca ha sido simplemente elegir qué ponerme. Siempre ha sido una forma de expresar quién soy, mi energía y cómo quiero sentirme ese día.
Durante años trabajé viajando en yates, una etapa de mi vida que me permitió conocer lugares, culturas y estilos muy distintos. Y fue justamente ahí donde apareció por primera vez un nombre que, sin saberlo, años después terminaría significando tanto para mí.
Nalani.
El nombre se me quedó grabado. Nalani es un nombre de origen hawaiano asociado a “los cielos” o “la calma de los cielos”, y siempre me transmitió algo especial: libertad, naturaleza, viajes y esa sensación de vivir un poco más conectada con una misma.
Años después, cuando decidí crear mi propia marca, ese nombre volvió a mi cabeza. Y sentí que tenía todo el sentido.
Durante mucho tiempo busqué ropa con ese estilo tropical, boho y hippie chic que tanto me representa: prendas diferentes y con personalidad, pero que al mismo tiempo fueran cómodas para el día a día. Así que decidí crear Nalani.
Hoy, reunimos ropa y accesorios inspirados en el color, los viajes y la artesanía de India. Seleccionamos cuidadosamente nuestras prendas y trabajamos con proveedores en India buscando piezas con carácter, buenos materiales y detalles especiales, cuidando siempre la relación entre calidad, diseño y precio.
Cómo queremos que te sientas
cuando te la pongas.
Que no tengas que pensar demasiado un outfit para sentirte especial.
Que puedas ponerte una sola prenda y sentir que ya dice algo de ti.
Que te atrevas al color, a lo diferente y, sobre todo, a vestirte para ti.
Nalani no es solo ropa.
Es una invitación a vestirte con identidad, a expresarte con libertad y a elegir prendas que te hagan sentir cómoda, segura y auténticamente tú.
Y quizás eso es lo más lindo de esta historia: un nombre que conocí viajando terminó convirtiéndose, años después, en una marca que representa justamente eso para mí: libertad, color, identidad y un pedacito de mundo que hoy puedo compartir con ustedes.
Hoy Nalani
sigue creciendo.
Lo que comenzó como un proyecto de una sola persona hoy es mucho más. Gracias al increíble recibimiento que hemos tenido, Nalani creció, nuestro equipo también, y decidimos dar nuestro próximo gran paso: llegar a Colombia.
Un nuevo capítulo para una historia que recién comienza.